Nombre ligado al modo de enganche, designando los coches enganchados a la D´Aumont.

Llevados por dos postillones, caracterizados por la ausencia de asiento de cochero y por un timón o lanza curva, son siempre coches lujosos de ciudad o de ceremonia: Berlinas, Coupés, Landós, Carretelas, Victorias y Grandes Duques.

 

 

 

 

La Gran D´Aumont, coche enganchado a la d´Aumont, precedido por un piqueur y seguido por dos jóvenes de enganche a caballo, es reservado a las salidas oficiales de soberanos y jefes de Estado (Faverot de Kerbrech, 1903).

Importado de Inglaterra y puesto en uso en Francia por el Duque D´Aumont, este enganche toma su nombre, quien lo hace conocer; así, debe escribirse enganche “à la D´Aumont”. Pero una vez se vulgariza la palabra, su origen se olvida, y lo llaman, la mayoría de las veces, Daumont, sin tilde, lo que es ilógico (Faverot de Kerbrech, 1903).

Los daumonts se enganchan “a la D´Aumont”  o  “en poste”. Algunos pueden también engancharse  “en guides”, para lo cual se coloca un asiento para el cochero.

 

 

 

 

Nada es más singular para el buen gusto de los grandes enganches que el coche “á la D´Aumont”, pues llama la atención incluso a los indiferentes (Belvalette et Quenay, 1880).

A menudo utilizado solo, el término daumont indica solamente el modo de enganche y el carácter lujoso de un coche, sin permitir identificarlo.

(Textos: Voitures Hippomobiles, J.L. Libourel).